Artículo publicado en El Confidencial el pasado 26 de octubre tras la presentación de la Carta de Madrid.

El líder de Vox, Santiago Abascal, tiene el objetivo de que el laboratorio de ideas del partido, la Fundación Disenso que él mismo preside, se erija como un impulsor de iniciativas que presenten “la batalla cultural a la izquierda” a nivel internacional. En este contexto, puso en marcha recientemente el diario ‘La Gaceta de la Iberosfera’, un proyecto que pretende extender por toda Latinoamérica, y en el mismo escenario ha lanzado ahora la que los promotores de la fundación consideran como la primera iniciativa a nivel político que fomentan en el mundo.

Se trata de una carta abierta que persigue convertirse en declaración de intenciones de líderes de Occidente para frenar, como indica la propia misiva, “el avance del comunismo”, que actualmente “supone una seria amenaza para la prosperidad y el desarrollo de nuestras naciones, así como para las libertades y los derechos de nuestros compatriotas”.

La denominada Carta de Madrid, según ha podido conocer El Confidencial, será presentada hoy mismo y ya ha recabado el apoyo de 50 líderes procedentes de 15 países diferentes de América y Europa. Entre los firmantes, destaca el actor mexicano Eduardo Verástegui, hispano de referencia para el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, que de hecho nombró a este profesional de la escena asesor de la Iniciativa de la Casa Blanca para la Prosperidad Hispana. También sobresalen en la lista el hijo de Jair Bolsonaro, el diputado del Parlamento brasileño con más respaldo en las urnas, Eduardo Bolsonaro; la disidente y escritora cubana Zoe Valdés, o la presidenta del partido italiano Fratelli d’Italia, Giorgia Meloni.

La iniciativa está siendo coordinada por el director de Disenso, Jorge Martín Frías, y por el eurodiputado de Vox Hermann Terscht, que también es miembro del patronato de la fundación y presidente del consejo editorial de ‘La Gaceta de la Iberosfera’. Ambos se han encargado durante las últimas semanas, según explican las fuentes consultadas, de coordinar las gestiones dirigidas a conseguir la rúbrica de líderes de renombre en la derecha política internacional, como los mencionados y el resto de firmantes, entre los que también se encuentran María Corina Machado, coordinadora del movimiento político opositor Vente Venezuela; Arturo Murillo, ministro de Bolivia, o Grover Norquist, uno de los referentes del movimiento conservador de Estados Unidos y presidente de Americans for Tax Reform, organización que se opone por sistema a cualquier incremento de impuestos.

El propio Abascal, sin embargo, ha sido clave, según las mismas fuentes, para convencer a los dirigentes internacionales, ya que es él quien ha estado en contacto con muchos de ellos durante los últimos meses. Se trata, de hecho, en su mayoría de dirigentes políticos. También han firmado la carta, por ejemplo, el presidente del Partido Republicano de Chile, José Antonio Kast; el exalcalde de Caracas Antonio Ledesma; el diputado de Uruguay Pablo Viana; el responsable de Análisis Estratégico del Partido de Acción Nacional de México, Fernando Doval; el presidente del movimiento político Cambio, de Ecuador, Esteban Torres Cobo, o quien fuera embajador de Estados Unidos ante la Organización de Estados Americanos (OEA) durante la presidencia de George W. Bush, Roger Noriega.

Pero no solo hay líderes de la política conservadora americana entre los rubricantes, sino también personajes de otros ámbitos relacionados con la cultura, el pensamiento o los grupos de presión, como el argentino Alejandro Chafuen, director internacional de The Acton Institute, organización afincada en Estados Unidos que, como declara ella misma, pretende “promover una sociedad libre y virtuosa caracterizada por la libertad individual y sostenida por principios religiosos”; el experiodista de ‘The Wall Street Journal’ Mike González, que trabajó igualmente para la Administración Bush; John Fonte, socio del ‘think tank’ conservador norteamericano Hudson Institute, o el escritor peruano Aldo Mariategui.

La iniciativa lanzada por Abascal a través de Disenso pretende convertirse en el primer proyecto político a nivel internacional de la fundación, así como el germen de un movimiento más grande que “presente la batalla cultural a la izquierda”, representada a su modo de ver en Occidente por el Foro de São Paulo, organización fundada por Fidel Castro y Lula Da Silva —como contó una investigación de la BBC— que aún hoy persiste, y el denominado Grupo de Puebla (versión modernizada del primero), del que forman parte el expresidente del Gobierno español José Luis Rodríguez Zapatero, la actual ministra de Igualdad y dirigente de Podemos, Irene Montero, o los líderes americanos Dilma Rousseff, Evo Morales, Rafael Correa o Martín Torrijos.

Estos dos foros, según los impulsores de la Carta de Madrid, coordinan la política de izquierdas en Latinoamérica y tratan de imponer sus intereses en Europa, extremo que desde Disenso entienden que están llamados a contrarrestar. Un ejemplo de ello, añaden las fuentes consultadas, es la información publicada por el diario ‘ABC’ el pasado 16 de junio, que apunta a que Nicolás Maduro, cuando era ministro de Exteriores de Hugo Chávez, en 2010, autorizó el envío de una maleta con 3,5 millones de euros al consulado venezolano en Milán con el fin de financiar el Movimiento Cinco Estrellas, partido determinante en el Gobierno italiano en los últimos años que muchos sitúan en la órbita ideológica de Podemos. Tanto el Ejecutivo de Maduro como el italiano rechazaron lo denunciado por ‘ABC’.

Los impulsores de la Carta de Madrid pretenden que ahora sean otros dirigentes y personas influyentes del mundo occidental quienes suscriban la misiva. Aseguran que no tienen por qué ser necesariamente de ideología conservadora, ya que entienden que basta con que estén descontentos con la política de izquierdas que promueven desde los mencionados foros. Consideran que Podemos ha sido la fórmula elegida por estas organizaciones para introducir sus ideas en España y que en ese ámbito ideológico es donde deben combatir a la izquierda.