El 7 de octubre de 2023, Hamás lanzó su más exitoso ataque contra Israel. La frágil tranquilidad que había en la Franja de Gaza fue rota por el elaborado plan de Hamás de invadir Israel, matar al máximo número de judíos, saquear, robar y secuestrar a todos los israelíes posibles, vivos y muertos. Al lanzamiento de más de 5000 misiles contra Israel le siguió la penetración en suelo israelí de miles de milicianos de Hamás y la Yihad Islámica, que causaron la mayor masacre de judíos en un día desde el Holocausto y enviaron a Gaza a 251 israelíes en un acto de crueldad, desafío y provocación.
Desde aquel día, el gobierno de Jerusalén ha tenido que librar cinco guerras: una contra sus enemigos directos, de Hamás a Irán, pasando por Hezbolá, Siria, Irak y los hutíes de Yemen; la segunda, contra sus supuestos aliados, desde los Estados Unidos de Joe Biden a los gobiernos europeos, quienes han intentado condicionar la libertad de acción de Israel; la tercera, de naturaleza estratégica, entre el liderazgo político y los mandos de la fuerzas militares, reticentes a alcanzar los objetivos militares establecidos por el gobierno; la cuarta, de carácter doméstico, entre el primer ministro, Benjamín Netanyahu, y una oposición que ha utilizado la guerra para intentar alcanzar sus objetivos políticos; y, una quinta, contra una campaña de deslegitimación global, producto en gran medida del éxito de la propaganda de Hamás y el nulo interés del mundo por conocer la verdad del conflicto.
En un nuevo Ideas de la Fundación Disenso, Rafael Bardají, licenciado en Ciencias Políticas y Sociología por la UCM, y especialista en política internacional, seguridad y defensa, analiza de forma documentada y detallada estas guerras solapadas en el tiempo que Israel ha tenido que sostener estos dos últimos años. Además, independientemente del plan de paz para Gaza, desgrana el desafío que el país aún tiene por delante.