Las ideas tienen consecuencias y no descubrimos nada al afirmar que, en los últimos años, han predominado las malas en nuestra nación.

De ahí el nombre que hemos elegido para la fundación: Disenso.

Defendemos el derecho a disentir de la opinión dominante, de la corrección política que limita libertades y derechos fundamentales, con el fin de abrir debates públicos que permitan forjar un nuevo consenso en torno a la libertad, la igualdad, la soberanía y la reivindicación de España como nación.

Estamos comprometidos con la promoción de todos estos valores en la Iberoesfera, una comunidad de más de 700 millones de personas de la que España forma parte y cuyos integrantes comparten una historia y una cultura común. 

No es una tarea sencilla, pero estamos plenamente convencidos de la oportunidad que tenemos para poder explorar ideas, consolidarlas y convertirlas en dominantes.