El fin de la hegemonía y el despertar
El inicio de la década de 2020 estuvo marcado por un retroceso de las libertades a escala global, donde la gestión de la pandemia sirvió de excusa para una expansión sin precedentes del control estatal.
En Argentina, el gobierno de Alberto Fernández llevó este modelo al extremo. Bajo el paraguas ideológico del Grupo de Puebla, se impuso la «cuarentena más larga del mundo», provocando la desaparición de más de 20 000 PYMES en el país, se disparó la pobreza por encima del 42% y se produjo una emisión monetaria récord que sembró la semilla de la hiperinflación.
«Argentina se convirtió así en uno de los primeros países en elegir las ideas de la libertad en la región»
Este catastrófico escenario dio lugar a una reacción política inédita en el marco de las elecciones presidenciales del año 2023. El triunfo de Javier Milei emergió no como un hecho aislado, sino como culmen de un hartazgo social que dejó en evidencia un descontento social hacia los partidos (y la forma de hacer política) tradicionales argentinos.
Argentina se convirtió así en uno de los primeros países en elegir las ideas de la libertad en la región, enviando un mensaje claro y potente a la Iberosfera: el populismo no es invencible y las ideas de la libertad son electoralmente viables y sumamente necesarias.
«El fenómeno Milei demuestra además que la victoria en las urnas es consecuencia de una disputa por la defensa del sentido común»
La viabilidad de este proceso de transformación cultural y político no quedó limitada al hito de 2023. La consolidación institucional de la gobernabilidad se materializó en las elecciones legislativas de octubre de 2025. Mediante el histórico debut de la Boleta Única de Papel a nivel nacional, la ciudadanía revalidó el rumbo de las reformas estructurales otorgándole al oficialismo un crecimiento inédito en el Congreso: La Libertad Avanza se constituyó como la primera minoría en la Cámara de Diputados y logró un avance decisivo en el Senado de la Nación, alcanzando un equilibrio de fuerzas que sepultó la capacidad de bloqueo legislativo que las corporaciones populistas ejercieron durante los primeros dos años de gestión.
La batalla cultural como elemento necesario
El fenómeno Milei demuestra además que la victoria en las urnas es consecuencia de una disputa por la defensa del sentido común. Como hemos analizado en el marco de la V edición del Programa de Jóvenes Líderes de la Iberosfera (PJLI), la contienda política va de la mano con la contienda cultural.
«Milei no ocultó su intención de realizar un recorte histórico al gasto público nacional ni de desmantelar la burocracia estatal»
La administración libertaria logró lo impensado: desafiar la dictadura de lo «políticamente correcto» y ganar. Desde el primer momento, Milei no ocultó su intención de realizar un recorte histórico al gasto público nacional ni de desmantelar la burocracia estatal; por el contrario, hizo campaña prometiendo terminar con los privilegios de la “casta”.
Los jóvenes utilizaron las redes sociales para saltar el cerco mediático tradicional, desarticulando la narrativa del modelo populista impuesto por el kirchnerismo y exponiendo la inmoralidad del mismo, donde la corrupción es moneda corriente.
«Es posible desfinanciar la estructura woke sin perder gobernabilidad»
Hoy, en mayo de 2026, la batalla cultural en Argentina ha dejado de ser un fenómeno meramente discursivo o de resistencia digital para convertirse en una política de Estado operativa. El gobierno avanzó decididamente en el desmantelamiento de los pilares estructurales del relato populista. Hitos como la eliminación definitiva de la pauta publicitaria oficial, la auditoría y disolución de organismos de control ideológico, y la prohibición del lenguaje inclusivo en la administración pública demostraron que es posible desfinanciar la estructura woke sin perder gobernabilidad.
Triunfos en la gestión
Si algo está claro, es que para que la batalla cultural perdure, debe sustentarse en resultados políticos tangibles. Los logros económicos han pasado de ser un plan de estabilización de emergencia a constituirse en pilares en la gestión. El hito fundamental de este periodo ha sido la aprobación parlamentaria del Presupuesto bajo una premisa inédita: el déficit cero por ley, complementado por la reforma de la Ley de Administración Financiera. La inflación se ha quebrado de forma definitiva, consolidándose en rangos mensuales muy bajos del orden del 2,6% al 4% y derrumbando las expectativas inflacionarias crónicas en el país.
«Las principales potencias occidentales validan el «modelo argentino» (…) como un dique de contención frente al avance del populismo en la Iberosfera»
La fase actual se enfoca en la competitividad: la implementación del Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI) y el nuevo RIMI para PyMEs, sumado al inicio de la reducción progresiva de retenciones industriales y agrícolas, marcan el inicio del desarme de la presión impositiva, validando empíricamente que el fin del déficit es el único camino sostenible hacia la inversión y el crecimiento real.
La Iberosfera unida
El periodo actual ha consolidado un giro copernicano en la inserción internacional del país, sepultando el alineamiento con las dictaduras regionales y los ejes autocráticos que caracterizó al kirchnerismo. Hoy, frente a la imposición de la agenda woke, el país se erige como el aliado estratégico y moral indispensable de las democracias occidentales en el hemisferio sur.
Este reposicionamiento tiene su correlato más contundente en el sólido respaldo político y económico de los Estados Unidos, donde la sintonía con la administración de Donald Trump ha transformado la relación bilateral, traduciéndose en un apoyo explícito de Washington ante los organismos multilaterales de crédito. No se trata de un mero vínculo diplomático, sino de una alianza operativa de largo alcance potenciada también por el lazo con referentes internacionales como Santiago Abascal. Así, las principales potencias occidentales validan el «modelo argentino» no sólo como un éxito de estabilización macroeconómica, sino como un dique de contención frente al avance del populismo en la Iberosfera.
El desafío de nuestra generación
El ascenso de las fuerzas de la libertad ha dejado de ser una aspiración idílica para convertirse en una realidad de gestión palpable en el sur del continente. Sin embargo, como jóvenes líderes formados en los valores de la Fundación Disenso, entendemos que la tarea no concluye al ganar una elección.
«Depende de nuestra generación que las ideas de la libertad tomen fuerza en toda la Iberosfera»
Resulta necesario sostener la batalla cultural frente al inminente contraataque del progresismo global woke y consolidar redes de apoyo internacional (como la forjada a lo largo de las distintas ediciones del PJLI), para blindar nuestras democracias. Depende de nuestra generación que las ideas de la libertad tomen fuerza en toda la Iberosfera.