Defender lo que amamos: una entrevista con Jorge Martín Frías

Defender lo que amamos: una entrevista con Jorge Martín Frías

Para su interés, reproducimos la versión en español de la entrevista al director de la Fundación Disenso, Jorge Martín Frías, publicada en The European Conservative.

Jorge Martín Frías es el director de la Fundación Disenso, el centro de pensamiento de VOX en España. Es coautor del libro La hora de España: una afirmación liberal-conservadora (2020). Ha trabajado como consultor político y asesor en numerosas organizaciones. Es licenciado en Filosofía por la Universidad Complutense de Madrid y tiene. un Máster en Comunicación Política e Institucional del Instituto Universitario de Investigación Ortega y Gasset.

¿Qué rol juega la Fundación Disenso en el debate de ideas que está teniendo lugar en Europa?

Creo que jugamos un papel fundamental en este debate. La civilización occidental, así como los principios y las ideas que son la piedra angular de nuestra manera de vivir, se encuentran inmersos en una crisis. Aunque esta crisis es compleja, tiene una raíz muy clara: el marxismo cultural y la transformación de nuestras universidades en centros de agitación política, ingeniería social y cultura de la cancelación.

Esta podredumbre está presente en casi todas las universidades, lo que supone una responsabilidad aún más grande para los centros de pensamiento conservadores. En un primer momento, nuestro trabajo consistía en estudiar iniciativas legislativas, recomendar reformas fiscales y asesorar en la construcción de políticas públicas. Sin embargo, nuestro trabajo hoy debe ir más allá porque los principios occidentales fundacionales —y el hombre común— están bajo ataque.

¿Cuál es la misión de la Fundación Disenso?

Para entender esto, es necesario reconocer la naturaleza actual de nuestras realidades políticas y sociales. Parafraseando a Heinrich Heine, el gran Isaiah Berlin dijo que incluso los conceptos filosóficos más simples, concebidos en la calma del despacho de un profesor, pueden destruir una civilización entera. Lo que esto significa es que no podemos ignorar los nidos donde nacen estas ideas tóxicas, es decir, las universidades y los medios de comunicación. Por eso, la educación y los medios son áreas que se encuentran en el centro de nuestra misión.

Segundo, reconocemos que, en muchas ocasiones, incluso fuerzas políticas no progresistas han buscado el poder solo para terminar implementando políticas cuyas fronteras ideológicas han sido marcadas por el progresismo. Esto ha provocado el dominio de un conjunto de ideas que es dañino para el individuo y para nuestra comunidad política. Por tanto, nos enfrentamos a una guerra cultural. Tenemos que acabar con la dictadura cultural y política de la izquierda. Esa es nuestra misión principal.

En términos concretos, defendemos el derecho de todas las personas a disentir de lo políticamente correcto que tanto ha disuelto del debate público y que ha socavado nuestros derechos más fundamentales, e incluso la prosperidad de nuestras naciones. Esto ha tenido un impacto en el desarrollo de políticas públicas y proyectos políticos sólidos. Así, la política se ha orientado cada vez más hacia la invasión de la privacidad, el adoctrinamiento en lugar de la educación, el debilitamiento de la comunidad política (la nación) y la legislación de agendas que pervierten nuestros valores fundamentales. En España, por ejemplo, se amnistía a los prófugos de la justicia, a los malversadores de fondos públicos y a los terroristas callejeros, mientras se multa a los ciudadanos de a pie por aparcar mal o por no pagar sus impuestos a tiempo.

Trabajamos para forjar un nuevo consenso social y cultural en torno a la idea de la libertad, la soberanía de las naciones y la afirmación de España como nación-Estado. Muchos de nuestros aliados dentro y fuera de España comparten estos objetivos, precisamente porque todas las naciones se enfrentan a las mismas amenazas: la restricción de nuestras libertades, la disolución de nuestra identidad, el debilitamiento del Estado-nación y la eliminación de la clase media trabajadora.

La Iberosfera es un área de especial interés para la Fundación Disenso. ¿Por qué es importante para Europa poner el foco en otras regiones hispanohablantes del mundo?

Más de 700 millones de personas comparten un legado cultural, histórico y lingüístico con España y Portugal. Esta es la Iberosfera, un área masiva de influencia. Por supuesto, la Iberosfera se ha beneficiado de la influencia de otras naciones europeas como Italia (en Argentina) o Alemania (en Chile). Por eso sería un error fundamental que Europa de la espalda a esta región. No solo compartimos la misma civilización occidental: lo que sucede en la Iberosfera también afecta la democracia, la identidad y la seguridad de Europa…a su propia forma de vida.

Merece la pena destacar que, tras la caída del Muro de Berlín en 1989, Fidel Castro y el actual presidente brasileño, Luiz Lula Da Silva, crearon el Foro de São Paulo, una organización internacional conformada principalmente por partidos comunistas y socialistas. Desde su fundación, esta organización ha brindado su apoyo inequívoco a las dictaduras de Cuba, Venezuela y Nicaragua. A través de sus acuerdos tácitos con los carteles de la droga, han logrado desestabilizar muchos regímenes democráticos en Iberoamérica.

El Foro de São Paulo tiene sus contrapartes modernas en el Grupo de Puebla (fundado en 2019) y en su versión más angloamericana, la Progresista Internacional (fundada en 2020) y su alidada paneuropea el Movimiento Democracia en Europa 2025 (DiEM25). El Grupo de Puebla está integrado por dictadores de izquierda condenados como Rafael Correa de Ecuador, el golpista (y ex portavoz de la industria de la droga) Evo Morales de Bolivia, el corrupto Ernesto Samper en Colombia, y el principal aliado de Nicolás Maduro e España, el expresidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero; por nombrar algunos.

Quien crea que Europa está desvinculada de estos grupos de izquierda geográficamente está equivocado. En primer lugar, todos ellos mantienen estrechos vínculos con Rusia, Irán y China. En segundo lugar, sus lealtades son sospechosas: considérense sus declaraciones públicas de apoyo a Rusia cuando invadió Ucrania, así como su silencio tras los recientes y brutales atentados terroristas de Hamás contra civiles en Israel.

Está claro que estos grupos buscan influir en los acontecimientos políticos de este lado del Atlántico. Lo vimos en España con la creación del partido de extrema izquierda Podemos, formado por la izquierda radical y comunistas que no han hecho nada por ocultar su admiración por Hugo Chávez. Según investigaciones periodísticas, varios grupos del Foro de São Paulo y del Grupo Puebla donaron un millón de euros al partido populista de izquierdas Movimento 5 Stelle en Italia.

Su agenda ideológica predica todos los dogmas contenidos en la «Agenda 2030» adoptada por los Estados miembros de la ONU en 2015, incluyendo la teoría crítica de la raza. Básicamente, defienden e integran las enseñanzas de la Escuela de Fráncfort, lo que más comúnmente se conoce como «marxismo cultural».

En este contexto complejo y desafiante, en 2020 Disenso crea Foro Madrid. Esta organización denuncia todas las intervenciones y maquinaciones del Foro de São Paulo y del Grupo de Puebla. Foro Madrid está construyendo una red alternativa en torno a los valores de la libertad, el Estado de Derecho, la prosperidad y la defensa de la soberanía nacional. Entre los firmantes de su documento fundacional —la «Carta de Madrid»— se encuentran líderes gubernamentales como la primera ministra de Italia, Giorgia Meloni, el presidente de Argentina, Javier Milei y más de 200 parlamentarios de más de 30 naciones. Queda mucho trabajo por delante, pero con cada paso que damos vamos ganando las batallas que nos conducirán a la victoria.

¿Qué opina de los resultados de las elecciones generales españolas?

Nuestra opinión es muy negativa. El Partido Popular (PP) y su encuestadora y empresa de comunicación preferida, GAD3, dijeron a los votantes españoles que las elecciones estaban básicamente «en la bolsa». Llegaron incluso a sugerir que estaban cerca de tener mayoría absoluta. Tales mentiras —combinadas con la demonización de VOX, liderada por el PSOE (Partido Socialista Obrero Español) y el PP— trajeron terribles consecuencias electorales.

La historia se repite. Ahora tenemos un gobierno del PSOE con ministros comunistas perpetrando esencialmente un golpe de estado: a cambio de unos pocos votos, registraron la ley de amnistía catalana, que borra los crímenes de terroristas domésticos, ladrones del sector público y otros fugitivos de la justicia. Con esta ley, el PSOE y los separatistas catalanes están haciendo «lawfare» -el uso indebido de la ley para deslegitimar a los oponentes- mientras orquestan un cambio de régimen en segundo plano. Se trata de una situación política crítica. Pero, en lugar de oponerse a esos intentos de golpe de Estado (contra la nación, el Estado y el pueblo), el PP está empeñado en hacer desaparecer a VOX. Me asusta, y debería asustar a todos los españoles, pensar en lo que pasaría si VOX no existiera.

¿Qué significa para usted ser conservador?

Parafraseando a Michael Oakeshott, más que cualquier otra cosa, ser conservador es una actitud. Significa preferir lo familiar a lo desconocido, lo real a lo meramente posible. Significa defender y compartir lo que amamos. Ser conservador significa tener sentido de la grandeza, la capacidad de seguir asombrándonos ante la belleza y tener la capacidad de reírnos de nuestras propias imperfecciones. También significa mantener una sana desconfianza hacia cualquier utopía predicada por los «sacerdotes» de la felicidad en masa organizada del mundo moderno.

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